"Brillante porvenir. El guitarrista Samuel Diz Sierpes
(natural de Tui-Pontevedra y de 25 años) interpretó tres piezas
correspondientes a la Suite Compostelana para guitarra, de Federico
Mompou, compuesta en 1962 y dedicada a Andrés Segovia. Sus títulos:
Preludio, muy en la línea de J. S. Bach; Canción en el personal
estilo del compositor observado en su serie de Canciones y Danzas,
para piano, enmarcada en una inusitada sencillez y Muiñeira, una
danza gallega original que al ser interpretada a la guitarra entraña
un sinfín de dificultades, sobre todo en cuanto a la velocidad,
complicándose esta con la diversidad de modulaciones armónicas, en
la que casi todos los guitarristas «patinan», teniendo que moderar
la velocidad para no incurrir en errores o pifias, algo que no
ocurrió con la interpretación de Samuel Diz. ¡Sorprendente! A la
vista de los nutridos aplausos, el joven guitarrista ofreció una
interesante propina titulada Labas, de Oswaldo Oro. El tudense,
Samuel Diz, nos ha parecido un músico e intérprete muy formado, muy
cuajado, con un amplio e interesante currículo, a quien el
catedrático de guitarra del Curso, José Luis Rodrigo, al finalizar
la actuación le felicitaba llamándole: «Maestro». Le auguramos un
brillante provenir." Crónica completa
Agosto 2011, Leopoldo Centeno (La Voz de Galicia)
Lo que diferencia un músico de un artista es fácil de explicar: un músico utiliza la técnica como elemento principal demostrativo, un artista se sirve de la técnica apenas como elemento acompañante de la belleza musica, siente la música, vive la músioca, respira la música, es la música. El artista acompaña a la música y la eleva al más alto grado sublime. Samuel es un verdadero artista, mayor elogio no hay.
Febrero 2010, World Guitar Competition
Expresividad, sentimiento, pasión, sensibilidad, elocuencia, viveza. Samuel me llena de sensaciones y emociones con su música y sonido.
Febrero 2010, World Guitar Competition
Samuel Diz llegó a un verdadero acuerdo con su guitarra. Comenzó una suerte de tranquilo encantamiento, suscitado por el aplomo y la confianza del interprete. Su erguida guitarra hizo las paces con el guitarrista gracias a la sensibilidad con que éste supo afrontar la actuación. Esa difícil fe presente en la certeza de la pulsación de ambas manos, o en la proyección de ciertos matices producidos sutilmente, sobre el silencio, esa creencia honrada que hizo de la actuación el concilio al que anteriormente se ha aludido, pudo observarse también en la actitud valiente del joven en torno a la elección del repertorio.
Agosto 2009, Silvestre Ortega Peña (guitarra.artepulsado.com)
Agosto 2009, Silvestre Ortega Peña (guitarra.artepulsado.com)
Magnífico sonido, producto de una pulsación pulcra y equilibrada en su fuerza, con un gran despliegue dinámico, de pianissimos dulces y etéreos junto a fortes enérgicos y categóricos. Su emotividad quedó reflejada en los pasajes cantabiles, donde la guitarra realmente cantó la melodía.
Julio 2009, Rafael López Porras (guitarra.artepulsado.com)
Sin duda el más interesante de los clásicos fue el pontevedrés Samuel Diz. Con un repertorio contemporáneo fue un ejemplo de limpieza ejecutiva y de arriesgada sensibilidad.
Noviembre 2008, volandovengo.blogia.com
Octubre 2008, Héctor Keudell (La Crónica de León)
